Papel de la Fisioterapia en la era Covid

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forocofpv
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Papel de la Fisioterapia en la era Covid

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AEFen eskutik, bere aldizkariko editoriala.
Hemen irakurri dezakezue: https://t.co/EpUFXhALt7?amp=1
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Fisioterapeutas en UCI

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Entrevista a José Carlos Igeño.Jefe del servicio de Medicina Intensiva y Urgencias del Hospital San Juan de Dios de Córdoba.Resaltando la labor de los fisios en UCI.


https://www.colfisio.org/comunicacion_y ... pTsQEU[url][/url]
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forocofpv
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Podcast sobre la Fisioterapia respiratoria y el Covid-19

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Un podcast de Elena Gimeno y Jordi Villaró sobre la fisioterapia respiratoria y Covid-19

http://www.ivoox.com/51063601[url][/url]
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forocofpv
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Re: Papel de la Fisioterapia en la era Covid

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Deian erreportaia, Gurutzetako fisioen lanari buruz:
https://www.deia.eus/actualidad/socieda ... 39221.html

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Hospital de Cruces

Fisioterapeutas con superpoderes: así ayudan a los pacientes de coronavirus

En semanas eternas, los fisioterapeutas del Hospital de Cruces se han batido el cobre para sacar adelante en la UCI a los pacientes más graves de covid. Enfermos con las piernas muertas, las manos sin fuerza y como arrollados por un tren

EN la guerra sanitaria contra el coronavirus, la primera línea no solo ha estado liderada por médicos y enfermeras. Otros gladiadores, como los fisioterapeutas, también se han batido en la arena de las UCI ayudando a los enfermos a recuperar el control sobre su propio cuerpo tras ser inmovilizados y asistidos por máquinas para respirar. Porque los pacientes no podían ni con su alma. Y muchos no eran capaces ni de mover un dedo. Era como si les hubiera pasado por encima un camión. O toda una flota. En el parte de guerra del covid-19, el batallón de fisioterapeutas del Hospital de Cruces lo ha dado todo -y aún lo sigue haciendo-, combinando la terapia respiratoria y motora para que el paciente pierda la menor independencia posible. "Con el covid hemos estado trabajando en la UCI muy intensamente. Parecíamos leones en la jaula de las fieras del coronavirus", dice Raúl Zaballa, supervisor del Servicio de Fisioterapia del Hospital de Cruces.

La recompensa, que sus pacientes consigan levantar cabeza. Y no ha sido nada fácil. "Me das una paliza que me dejas agotado, pero bendito agotamiento", les decían cuando ya eran capaces de hablar. "Esta fisio me va a matar de la caña que me da". "Gracias por ayudarme a respirar de nuevo solo y empezar a moverme", expresaban, recién salidos de un largo túnel muy negro.

Y es que los pacientes con coronavirus presentan un patrón doblemente complicado. Por una parte, necesitan un trabajo específico de rehabilitación respiratoria. "Presentan una alteración respiratoria importante debido a que han necesitado respiradores y han estado sedados durante espacios prolongados. Si alguien está intubado durante bastantes días cuando se inicia el destete, es decir cuando al paciente se le empieza a quitar la sedación para que respire por sí mismo, eso tiene una secuencia que requiere de un fisio que ayude a disminuir los tiempos. Hay que ayudar a la mecánica de ventilación para que él vaya cogiendo su ritmo de trabajo respiratorio poco a poco", explica Raúl Zaballa. Además en este proceso no todos reaccionan igual. "Algunos pacientes han llegado a estar con el respirador doce o catorce días cuando lo normal pueden ser siete". "Esa es una de las partes en las que se trabaja. Pero también hay pacientes que han tenido mucha secreción y hay que ayudarles a expulsarla para que no se infecte y no se compliquen más las dolencias. Pero cuidado que siempre hablamos de los pacientes más graves ingresados en críticos", subraya.

La segunda pata de los cuidados es la motora. "El paciente que está sedado de una forma prolongada tiene muy poca movilidad en las extremidades por la falta de actividad y por los fármacos que se le suministran. Y a partir de ahí se trabaja también con ellos de una forma prematura en la propia UCI para que las secuelas sean las menores posibles". "Hemos trabajado la parte motora incluso con pacientes sedados, moviéndoles un poquito", precisa Zaballa.

Porque la cosa ha estado muy complicada. "Nos ha pillado con cierto desconocimiento. Había pacientes críticos que necesitaban ser puestos boca abajo porque ventilaban mejor. Y en ese momento, hemos intervenido con pacientes sedados para darles la vuelta y para que pudieran respirar mejor. Desde el minuto cero, desde el ingreso en estas unidades, hemos estado colaborando en la manipulación del enfermo para mejorar las posibilidades de movimiento. De tal manera, que cuando han bajado a planta, estaban ya en mejores condiciones por ese trabajo precoz que habíamos realizado en las unidades críticas".

En primera persona y en jornadas agotadoras, lo ha vivido Iranzu Mugueta Aguinaga. "Somos superhéroes porque tenemos el poder de la invisibilidad", dice esta profesional quejándose de que, a menudo, son confundidos con otros sanitarios incluso en sus propias organizaciones. Absolutamente exquisita con su trabajo y los protocolos de actuación, desde la Reanimación de Cuidados Críticos realiza una labor impagable. "A pesar de ser invisible, yo estoy encantada y trabajo superfeliz", asegura consciente de la importancia de unos cuidados que, todos los que pasan por sus manos, describen como "vitales".

"El porcentaje de gente que sabe realmente lo que hacemos es mínimo. Siempre tenemos que estar aclarándolo, incluso en nuestros propios hospitales", se queja Mugueta. Lo conocen, sin embargo, a la perfección sus pacientes de los que reciben un feedback maravilloso. "Nos dicen que gracias a nosotros salen adelante". "La fisio me pega unas palizas de miedo, pero menos mal que lo hace porque me ayuda a respirar de nuevo solo y a poder moverme". Todo son elogios hacia su función. Por eso, Mugueta reclama que los fisioterapeutas deberían estar siempre en las Unidades de Críticos y no solo ir puntualmente porque desarrollan una función imprescindible.

Zaballa describe esas semanas de locura. "Imagínate, algunos han llegado a estar 20 días sedados y casi eran como pacientes medulares. Ellos no podían mover absolutamente ni un dedo. Pero a partir de un trabajo minucioso logramos que inicien una movilización lo más precoz posible. Se les intenta sentar, poco a poco, se les ayuda a ponerse de pie e iniciar la marcha. La gran recompensa es su agradecimiento porque están muy contentos con el trabajo que se hace con ellos".

En esta zona roja del hospital, estos pacientes covid, los más graves, son tratados además por sanitarios que parecen astronautas de la NASA. "Es muy complicado porque los pacientes, en esta situación tan especial, se encuentran siempre con gente disfrazada. Vamos tan equipados que no saben quién les atiende, si es una enfermera, un fisio, un celador... No nos ven la cara, solo ven extraterrestres que van allí a atenderles. Resulta muy despersonalizado".

Por momentos, la batalla se volvía casi cruenta. "Hemos visto casos de enfermos con obesidades importantes y conseguir la movilización física en estos pacientes, y hacer rehabilitación, era mucho más difícil. Los casos de la gente de más edad resultan también más complicados". "Pero todavía hay gente que ha estado más malita y que está ahora en planta, después de haber pasado por la UCI y que empieza ahora a mejorar".

Esta crisis sanitaria ha servido para ponerse a prueba y aprender. Zaballa resalta el trabajo en equipo que se ha hecho en el Hospital de Cruces. "Ha habido mucha colaboración, anestesistas, intensivistas, enfermería, auxiliares... Todos a una con el equipo de rehabilitación". Este experto valora asimismo la creación de una zona verde donde bajan estos pacientes desde la UCI. "Un área donde un equipo multidisciplinar los acoge para que trabajen con ellos internistas, intensivistas, psicólogos y hacerles un tratamiento más completo para evitar posibles secuelas".

Porque el trabajo codo con codo ha sido la clave. "Ha sido de quitarse el sombrero. Yo todavía me emociono del esfuerzo. Somos 32 fisios trabajando en unidades distintas. Y cuando se desató esta crisis entraron todos a tope con pacientes covid porque ha sido una explosión de trabajo. El boom de entrada de pacientes los primeros días fue durísimo".

Al principio había mucho estrés por el contagio y, por qué negarlo, también mucho miedo. "A ver si me pongo bien el traje. A ver si luego voy a casa e infecto a mi familia. Había muchos recelos en ese sentido, pero después, la gente fue cogiendo el ritmo y entraron todos a trabajar a saco, tanto ellos como el resto de personal del hospital". "Ha sido duro, pero ha sido bonito y se han conseguido resultados interesantes. Todo el mundo ha dado el callo y se ha comportado de manera extraordinaria". "Al principio, a algunos profesionales les daba mucho reparo subir a la UCI, pero a partir de un determinado momento, ya no querían salir de esa unidad", confiesa Zaballa.
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Re: Papel de la Fisioterapia en la era Covid

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Frantzian lan egiten duen kide baten lekukotasuna:
https://www.elperiodico.com/es/entre-to ... uci-200438
Hasta que no ha llegado una pandemia no se ha valorado el papel del fisioterapeuta en la uci

Meritxell Sacasas Socarrades
gava - Sábado, 02/05/2020 - 09:30

Trabajo como fisioterapeuta en una unidad de cuidados intensivos. Me ocupo del drenaje de secreciones, de las movilizaciones pasivas, de los cambios posturales para prevenir úlceras por presión y de ayudar al enfermo a recuperar la fuerza muscular. Siento en un sillón a los pacientes intubados y conscientes para mejorar su calidad de vida y su función respiratoria. Si su motricidad lo permite, también les hago caminar, gestionando al mismo tiempo el ventilador, la botella de oxígeno, las perfusiones y sus constantes vitales.

Como parte del equipo pluridisciplinar, los fisioterapeutas también cooperamos con otros profesionales a la hora de gestionar los parámetros o modos ventilatorios, evaluar la deglución u ofrecer un apoyo psicológico al paciente. Además, colaboramos en la creación de protocolos de actuación y nos ocupamos de la ergonomía del equipo sanitario para prevenir futuras lesiones y bajas laborales.

Reconozco que es un trabajo arduo, físicamente, por el grado de dependencia del paciente, y psicológicamente, por la alta tasa de mortalidad. Sin embargo, ejerzo y defiendo esta especialidad con orgullo, desde mucho antes de que la pandemia de covid-19 llegase. La evidencia científica demuestra que la participación del fisioterapeuta en el proceso de destete ventilatorio, junto con las movilizaciones precoces, aporta beneficios sanitarios y económicos.

Efectivamente, nuestra actuación reduce el tiempo de duración de la ventilación mecánica y el número de días de hospitalización. Teniendo en cuenta que el coste de la hospitalización en una unidad de cuidados intensivos puede llegar a superar los 2.000 euros al día, la fisioterapia en el paciente crítico aporta ventajas también económicas para el estado.

Es una lástima que haya tenido que mudarme a Francia para ejercer este oficio a tiempo completo. Es una pena que en España no se valore el rol del fisioterapeuta en la uci y que haya tenido que llegar una pandemia para darnos visibilidad.
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Re: Papel de la Fisioterapia en la era Covid

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Donostia Ospitaleko fisioterapeuten lekukotasuna.
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actu ... 27700.html
"Todos nos hemos tenido que adaptar"
Tras cerrar en marzo para librar camas, la Unidad de Rehabilitación del Hospital Donostia recupera su nueva normalidad: "Somos una planta limpia de COVID-19"
mikel mujika 30.04.2020 | 00:48

donostia – Esta historia tiene un día D y una hora H: un instante preciso en el que todo cambia de un plumazo. Iván Carbajo, el jefe del servicio de rehabilitación del Hospital Universitario de Donostia, lo recuerda bien. "En nuestra planta fue el 11 de marzo, a las 14.00 horas; un paciente que estaba ingresado para recuperarse de un ictus dio positivo en COVID-19...".

"Hasta entonces, habíamos escuchado que había un paciente en no sé qué planta u hospital, pero a partir de ese momento alguien tuvo que entrar a su habitación a decírselo; era la primera vez que un profesional de nuestro servicio se tenía que poner una EPI (Equipo de Protección Individual), y tuvimos que dar los nombres de la gente que había estado en contacto con el paciente; ahí nos dimos cuenta de la importancia del asunto. De ahí a unos días nos dijeron que había que vaciar la planta para dar cabida a los pacientes COVID", relata este médico.

Los acontecimientos se precipitaron en unos pocos días. "El lunes (16 de marzo), tres cuartas partes de los pacientes ingresados en planta ya estaban en su casa o en otros centros, para liberar camas, porque veíamos que esto iba a subir de manera exponencial", dice Carbajo.

Trabajar con el COVID-19 y gestionar los miedos propios ha sido desde entonces la anormal normalidad de cerca de 90 trabajadores de esta unidad, un equipo multidisciplinar de profesionales de medicina, enfermería, fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, y auxiliares de enfermería y celadores que dan servicio en esta exclusiva planta del Hospital Donostia y también de forma ambulatoria en centros de atención primaria.

Hoy, dicen, "ya ha pasado lo peor" y la misma planta de rehabilitación que tuvo que cerrarse para abrir camas para el coronavirus, ya se ha reabierto. "Somos una planta limpia de COVID. Se puede decir que desde el lunes anterior, el día 19, hemos recuperado la normalidad, pero han sido cinco semanas de muchas horas de trabajo y muchas emociones", asegura Igone Esnaola, la supervisora de enfermería de la unidad.

Aún así, esta unidad de rehabilitación sigue tratando a pacientes con COVID-19 fuera de su planta: son 38 en total. 18 de ellos permanecen ingresados en la UCI y otros 20 están ingresados en otra zona del hospital. De estos últimos, una decena, asegura Iván Carbajo, ya no pueden contagiar y "el tratamiento es el mismo que se le daría a una persona sin COVID".

"El paciente típico que está en planta es un ictus de dos a tres semanas de evolución, que ha pasado la fase aguda, pero no ha mejorado lo suficiente como para ir a casa. Y en tratamiento ambulatorio, serían pacientes más evolucionados de ictus, personas que han tenido un infarto hace unas semanas o que se preparan para una operación potente, para que puedan tolerar mejor una cirugía; o personas con implantes de rodilla o cadera...", asegura el jefe de la unidad.

Todo eso es lo que hubo que reordenar en pocos días, porque "el COVID ha afectado a todo; todos nos hemos tenido que adaptar a la situación y hacer algo diferente a lo que hacíamos habitualmente. Para empezar, el personal de planta", añade.

Lo puede corroborar Igone Esnaola, supervisora de enfermería: "Nosotros éramos una planta de rehabilitación y en marzo nos convertimos en una planta con pacientes COVID positivos. Era una situación que nunca habíamos vivido".

"Hemos tenido que planificar dos equipos, uno de pacientes COVID, y otro equipo para atender a la gente habitual que ha seguido viniendo", resalta Ainhoa García: "Ictus, intervenciones quirúrgicas... hemos estado con ellos, pero mirando con el rabillo del ojo a los COVID".

Entre los compañeros, añade Esnaola, "algunos tenían miedo de contagiarse. Ha sido difícil, pero nos hemos arreglado bien; al final te acostumbras a todo", destaca. Y en el "lado bonito", precisa la supervisora de enfermería, lo mejor es "ver cómo algunos pacientes que tuvimos al principio como COVID positivos, se han curado del COVID, y los tenemos en la planta haciendo la rehabilitación. Cuando se nos iba un paciente con el alta, como en la tele, nos quedábamos muy emocionados de ver cómo se iba", reconoce.

Los fisioterapeutas de esta unidad también han hecho su propia adaptación de este guion. Así lo explica Ainhoa García, la supervisora del equipo de fisios, que fueron viendo como, "poco a poco todo el hospital se iba transformando".

Su trabajo también cambió de la noche a la mañana. "Hemos tenido que cambiar de escenario, dejar nuestras instalaciones de gimnasio y nos hemos tenido que convertir en un equipo itinerante e ir por las unidades y tratar a los pacientes en su habitación. Además, como los pacientes no podían salir ni al pasillo, hemos hecho unos trípticos con unos ejercicios", asegura García.

"También tuvimos que reinventarnos con los pacientes extrahospitalarios –interviene el médico Iván Carbajo–, para seguir atendiéndoles, bien telefónicamente o enviando ejercicios por email o videoconferencia. Y se ha ido a los domicilios de pacientes con una necesidad especial, como ictus que en circunstancias normales habrían necesitado un ingreso más largo o una continuidad inmediata en el ambulatorio, que no era posible por el estado de alarma".

fisioterapia EN LA UCI Las UCI son otro de los espacios de trabajo de los fisios. "El COVID-19 lo que ha hecho es, como ha obligado a tener estancias largas en UCI (26 días de media), aumentar nuestro volumen de trabajo en UCI", asegura Ainhoa García. Es un trabajo delicado, pero no es nuevo. Se hacía desde hace años con paciente bajo vigilancia y ahora se añade la dificultad del coronavirus: "Entramos cuando el paciente ha superado la fase crítica ya está estable y con cierta capacidad de colaborar", asegura la supervisora de fisioterapia.

Estos pacientes, afirma, primero "necesitan ser asistidos" en cada movimiento porque están tan débiles que "algunos apenas pueden mover los dedos o los pies" y "vamos ayudándoles hasta que cogen fuerza y pueden mantenerse sentados en el borde de la cama". Un trabajo, añade García, para el que se necesita la colaboración estrecha de todo el equipo, porque son pacientes con muchos tubos y muchas complicaciones."

La Unidad de Rehabilitación del Hospital Donostia aún atiende, ya fuera de su planta, a 38 enfermos con COVID, 18 de ellos en la propia UCI

"El día que hubo que ponerse la primera EPI, nos dimos cuenta de la importancia del asunto"

Iván carbajo

Jefe de Rehabilitación del H. Donostia

"Han sido 5 semanas de muchas horas de trabajo y emociones; nunca hemos vivido algo así"

igone esnaola

Supervisora de enfermería

"Como los pacientes no podían ni salir al pasillo, les tuvimos que hacer trípticos con ejercicios"

ainhoa garcía

Supervisora de fisioterapia
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